domingo, 5 de febrero de 2012
BEBÉS QUE NACEN CON UNA VUELTA DE CORDÓN UMBILICAL
El otro día mi hijo pequeño me pidió que le contara otra vez cómo fue el día en que nació, qué pasó y cómo sucedió todo. Así fue como recordé aquel intenso día, un sábado de puente, el día que salía de cuentas. Llegué a la maternidad donde iba a dar a luz para hacerme una monitorización de rutina y me recibió un médico joven, que se disponía a realizar una prueba rutinaria a una mujer embarazada.
Nacer con el cordón umbilical enrollado al cuello
Pero la monitorización no resultó ser rutinaria y aún recuerdo su cara de susto cuando detectó que el corazón de mi bebé no latía como debía y padecía sufrimiento fetal. Asustado, nos dijo lo que pasaba y que iba a llamar a mi ginecóloga para preparar una cesárea de urgencia. Durante la monitorización, estaba acostada en la camilla boca arriba, me puse de lado y le pedí que probara a tomar los mismos datos, pero en la otra postura. De lado, los resultados de la monitorización eran normales, entonces, ¿qué pasaba?
Al llegar, mi ginecóloga me realizó una ecografía y en la pantalla se podía ver a mi hijo con una vuelta del cordón umbilical alrededor del cuello. Eso era todo, casi nada o casi todo. Como aquel mismo día salía de cuentas, me dijo que la decisión de elección era provocar el parto para que el bebé naciera cuanto antes. Estaba muy preocupada porque no quería que me hiciera una cesárea y le pregunté qué posibilidades tenía de dar a luz por vía vaginal.
Ya había tenido antes otro bebé sin problemas y me tranquilizó diciendo que era posible que el bebé naciera por vía vaginal, a pesar de su vuelta de cordón, si éste era lo suficiente largo como para no dificultar el paso del bebé por el canal del parto. Finalmente, en aquel momento comencé a rellenar los papeles de mi ingreso hospitalario, me dieron una habitación y después una matrona me rompió el saco amniótico para que el proceso de parto se iniciara.
Al cabo de una hora comencé a dilatar, mientras el latido del corazón de mi bebé estaba constantemente controlado por el personal médico. Mi bebé está bien, lo siento, no noto, pensaba mientras tanto. Me parecía curioso saber que él estaba bien, era como si ambos organismos estuvieran conectados por algo más que la parte física, habia algo mental, algo emocional que me decía que todo iba bien.
Me pusieron la epidural y finalmente, me subieron a la sala de partos cuando llegué a los 10 cm de dilatación. Una vez allí, sólo tuve que pujar dos veces, al segundo pujo, mi bebé había nacido y le tenía entre mis brazos. Un precioso bebé de 3,400 gr, que me sonrió la primera vez que me vio. Ambos nos habíamos portado como verdaderos campeones, luchamos por la vida manteniendo la calma y la serenidad en todo momento. Nunca olvidaré aquel precioso día.
La anemia durante el embarazo
Durante el embarazo no sólo varía la sangre en volumen y velocidad: su contenido se adapta para favorecer los requerimientos del embarazo. Aumenta la cantidad del plasma, rico en minerales, azúcares, proteínas, grasas, vitaminas y hormonas. Y si bien los glóbulos rojos también aumentan, no lo hacen en la misma proporción, de allí que la anemia (menor concentración de glóbulos rojos en la sangre) sea una condición normal en el embarazo, dentro de ciertos márgenes.
Ocurre que, además, la progesterona dificulta la absorción de ciertos elementos en el intestino materno, entre ellos el hierro y el ácido fólico, ambos esenciales para la producción de una sangre de buena calidad. Es conveniente reforzar la dieta con elementos ricos en estas sustancias, o simplemente administrar suplementos medicamentosos a fin de evitar las anemias severas que son perjudiciales para la marcha del embarazo.
Son los glóbulos rojos los responsables de llevar el oxígeno a todas las células de tu cuerpo y a las de tu bebé. Su carencia, como ocurre en las anemias graves, impacta negativamente en ambos, madre e hijo.
POR QUÉ A LOS NIÑOS LES ENCANTA JUGAR AL ESCONDITE
Uno de los primeros juegos que más atraen a los bebés es el archiconocido: cucu-tras, basta con taparte o taparle lo ojitos que tu bebé pataleará enérgicamente. Gritará emocionado o reirá con alegría al volver a ver la cara de papá o mamá, que le han descubierto. Los bebés comienzan a aprender que los objetos o personas no se desvanecen, ni desaparecen misteriosamente, sino que existe voluntad en ello.
A los niños les encanta dar sustos
Seguro que de manera espontánea, vuestros hijos se han escondido bajo la cama cuando les llamáis, o se han metido en el cesto de la ropa para daros un susto o han aprovechado nuestra visita al centro comercial para esconderse tras la gran cantidad de ropa expuesta en el local.
Juegos como el escondite atraen muchísimo a los niños, tanto a los más pequeños como a los más mayorcitos. Mis hermanos y yo jugábamos en casa a un escondite de lo más elaborado: se apagaban las luces de toda la casa, mis hermanos llevaban a esconderse en sitios absolutamente inverosímiles: dentro de una cama plegable, en lo alto del camarote del baño..., yo era la más pequeña y mi sitio favorito era debajo de la falda de la mesa camilla o detrás de las cortinas. Me pasaba un gran rato oculta porque mis hermanos se sabían de memoria mi escondite y ya no se molestaban en buscarme (creo recordar que me comía la merienda ahí debajo).
Más de una vez, nos costó la regañina de nuestra madre, romper algún jarrón o manchar las paredes al intentar trepar, pero ¡qué bien nos lo pasábamos! Es curioso ver como unos niños quieren ser encontrados enseguida, o arriesgarse cuanto antes a llegar a "casa" y librarse de la búsqueda. Otros, por el contrario, permanecen inmóviles largo tiempo, desesperando a los participantes que lo buscan hasta el aburrimiento. Cada niño elige su estrategia de juego
domingo, 15 de enero de 2012
EFECTOS DE LA FALTA DEL SUEÑO EN LOS NIÑOS
Problemas de conducta y fracaso escolar
La falta de sueño afecta a los adultos y a los niños, también. Al igual que los mayores, los niños también sufren las consecuencias de los trastornos del sueño. No conseguir dormir les puede hacer pasar un día terrible, en familia, entre amiguitos o en la escuela.
La falta de sueño continuada puede alterar el estado de ánimo y las capacidades motoras y cerebrales de los niños. Normalmente, durante el primer año de vida de un bebé, los padres duermen muy poco. Pierden, de media, de 400 a 700 horas de sueño al año, lo que supone un agotamiento constante durante el día. Con frecuencia, algunos padres recurren a una alarma de despertador cada vez más potente, a tomar café constantemente, y al uso de estimulantes, con tal de poder sobrevivir a la somnolencia y al cansancio. Eso acaba por influir negativamente en su trabajo. Lo mismo ocurre con los más pequeños de la casa. La falta de sueño afectará a su actividad cerebral, alterando la memoria, el lenguaje y los procesos de solución de problemas. Los trastornos del sueño infantil pueden dar lugar a problemas de conducta y fracaso escolar.
Problemas de la falta de sueño en los niños
Los niños en edad escolar, que pierden más de 3 o 4 horas de sueño al día de manera continuada, pueden presentar, a corto plazo:
1. Irritabilidad y impulsividad
2. Inquietud
3. Desánimo y decaimiento
4. Cansancio y agotamiento
5. Baja tolerancia a la frustración
6. Déficit de memoria
7. Falta de autocontrol y de atención
8. Bajo rendimiento motor
9. Desmotivación y falta de ánimo
10. Apatía y oposición
11. Disminución del rendimiento escolar
12. Falta de concentración
13. Cefaleas
14. Accidentes, en menor y mayor medida
15. Disminución de los reflejos
16. Propensión a las infecciones
Falta de sueño y fracaso escolar
Cuando un niño no duerme como debería, es decir, duerme muy poco, es necesario que los padres visiten a su pediatra que, según el caso, seguramente le encaminará a un especialista. Cuanto antes lo hagan, mejor para el niño y para todos. La falta de sueño continuada puede influir seriamente en sus tareas escolares pudiendo, en algunos casos, llevarle al fracaso escolar. Dormir es tan importante como comer para mantener un estado de salud óptimo. Por eso, cuanto antes se solucione, mejor.
Las cefaleas, así como la apatía y el desinterés, suponen un rechazo del niño hacia sí mismo. Es posible que como consecuencia de la falta de sueño, se sentirán desmoralizados, impotentes, frustrados, y con una autoestima baja en el colegio, y ante sus compañeros. Y además, todo eso puede generar una depresión. Ya no sabrán cómo tomarse sus errores ni sus faltas. Se sentirán ausentes, y harán de todo para llamar la atención, interrumpiendo a los demás, mostrándose impacientes y coléricos. Es importante atajar el trastorno del sueño, antes de que el niño sufra por sus consecuencias.
jueves, 29 de diciembre de 2011
¡MI BEBÉ DIO SUS PRIMEROS PASITOS! ¿Y AHORA?
No es de un día para otro que los bebés empiezan a caminar. Antes de dar sus primeros pasitos, el bebé empezará primero a gatear o arrastrarse, luego se pondrá de pie, intentará mover las piernas agarrándose en los muebles, se caerá algunas veces, caminará con las puntas de los pies aferrado a vuestras manos, y cuando alcance el equilibrio que tanto necesita y desea, caminará libre y solo.
Los primeros pasos de un hijo es siempre un motivo de alegría en la familia. Eso indica que el bebé ha logrado subir un escalón más en su proceso de maduración motriz. Por otro lado, el hecho de que el bebé gane autonomía para desplazarse, abre la puerta a una serie de riesgos que pueden poner en peligro su seguridad y a su salud. Según las estadísticas se ha demostrado que el mayor número de accidentes en la infancia se produce cuando el niño empieza a caminar. Por esta razón, no es que yo quiera tirar un cubo de agua fría en vuestra celebración, pero es necesario que en esta nueva etapa consideren algunas medidas de precaución con el fin de prevenir los peligros a que estarán expuestos los pequeños.
1- No olvidéis que vuestro hijo tiene sólo entre los 11 y los 14 meses de edad, aproximadamente. Deben apoyarle, y al mismo tiempo, vigilarle.
2- Deben estar muy pendientes del bebé cuando él se desplace. Acordaros de que sus primeros movimientos suelen ser algo incontrolados y con poco equilibrio.
3- Elijan zapatos cómodos, ligeros, y que tengan suela que anti-resbalantes para el bebé.
4- Permitan que el bebé explore todos los rincones de la casa pero antes comprueben la seguridad de los cierres de los muebles, puertas, cajones, etc.
5- Eviten dejar sillas o escaleras al alcance del bebé.
6- Eviten que el bebé se golpee con las esquina de las mesas, colocando protectores en las esquinas.
7- Fijen las alfombras al suelo para que el bebé no se resbale.
8- Eviten, siempre que puedan, que el bebé se acerque a la cocina o que se pueda subir en sillas, armarios, etc.
9- No permitan que el bebé se quede solo en la bañera ni en las piscinas. El riesgo de ahogamiento existe.
10- Eviten dejar productos de limpieza, medicinas, al alcance del bebé, para evitar posibles intoxicaciones.
11- Eviten, sobretodo, que el bebé se caya. Una caída grave puede hacerle tener miedo a caminar y retroceder en su proceso de autonomía.
12- Motiven al bebé a que camine más y más. La práctica le dará más seguridad y por lo tanto más confianza en sus pasos.
http://www.guiainfantil.com/
LOS NIÑOS TIENEN EL DERECHO DE CHUPARSE LOS DEDOS
La expresión ¡están para chuparse los dedos! no encaja para nada en el problema que arrastran muchos padres que desean quitar el mal hábito de chuparse los dedos a sus hijos. Es que el chuparse los dedos no siempre es una consecuencia de una buena y bien preparada comida, en un determinado momento. Algunos niños pueden chuparse los dedos durante años, y no porque sus dedos todavía puedan llevar restos de comida, sino por un simple hábito que adquirieron. Se sienten cómodos y aliviados al succionar sus dedos, pero sus padres se tiran de los pelos en la tentativa de frenar esta costumbre y evitar así males mayores.
Muchas son las razones que llevan los niños a chuparse los dedos. Algunos adquieren esta mala costumbre porque les fue negado el uso del chupete, otros por estímulos y sugerencias, y otros aún por una necesidad. Al succionar el pecho de su mamá o el biberón para alimentarse los bebés experimentan una sensación de calma y de tranquilidad, que muchas veces les hace relajar. Lo mismo pasa con el chupete y los dedos. Los bebés no son tontos, saben que el chuparse los dedos les ayuda a conciliar el sueño, y les alivia de algún malestar. Muchas también son las razones por las que los padres desean quitar este mal hábito a sus hijos. El chuparse los dedos puede crear problemas a la salud de los niños. Malformación de los dientes, infecciones en la boca, estómago e intestino, y una deformación en los dedos succionados. He tenido la difícil experiencia de acompañar a una familia que tenía este problema. Para acabar con ello, hay que vestirse de mucha decisión, paciencia y persistencia. No es una tarea nada fácil para los padres. Si es una piruleta, un caramelo, o incluso un muñeco que el niño chupa, es más fácil de quitarle, pero el dedo, ¿qué hacer para quitarlo? Es parte de su cuerpo, ¿cómo evitar que el niño lo lleve a la boca? Hay padres, desesperados por alcanzar a su objetivo, que no escatiman ideas y técnicas para que su hijo deje de chuparse los dedos. Frotan los dedos de sus hijos en sabores fuertes y desagradables como son el de la pimienta, el ajo, otros les pintan los dedos a sus hijos, les amenazan con castigos, y otros vigilan a su hijo y le dan un cachete en su mano cuando este se mete los dedos a la boca. Existen miles de prácticas además de estas, pero todas no suelen dar buenos resultados. Algunas incluso pueden empeorar el problema. Los expertos en el tema insisten que acciones como estas funcionan sólo como paliativo, y que la mayoría de las veces crean una situación traumática para los pequeños. Es normal que el bebé chupe dedo hasta los dos años de edad. El niño chupón debe dejar de serlo por voluntad propia y a partir de los dos años. Si el niño, de más de dos años, sigue con el hábito, lo hará para aliviar una situación de inseguridad y ansiedad. En este caso, el problema no está en su dedo, y sí en el lado emocional del niño. Si un padre somete su hijo a una situación de conflicto y de humillación pública, estará alargando el problema porque el niño se chupará los dedos con más insistencia, buscando sentirse más aliviado. Para hacer con que el niño deje de chuparse los dedos, los padres sólo deben considerar una alternativa. Deben tratar de aumentar la autoestima del niño. ¿Cómo? Pues haciendo con el niño se sienta más seguro, y que consiga controlar sus miedos, temores, y ansiedad, a través de juegos, de paseos, de los libros, de la música, y de otras actividades con las que el niño pueda sentirse bien.
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lunes, 12 de diciembre de 2011
Los bebés sin estrés tienen menos alergias
Los niños con bajas concentraciones de cortisol, la hormona relacionada con el estrés en la saliva, desarrollan menos alergias que otros menores. Así lo señala un estudio desarrollado por investigadores del Instituto Karolinska (Suecia), publicado este mes en Journal of Allergy and Clinical Immunology.
En las últimas décadas, la incidencia de las alergias en niños ha aumentado, sobre todo en Occidente. Una combinación de factores ambientales y de estilo de vida durante el embarazo y los primeros años de la infancia podría ser responsable del agudo aumento de las enfermedades alérgicas.
Según Fredrik Stenius, del Departamento de Investigación Clínica y Educación delStockholm South General Hospital, «los factores psicosociales y la hormona del estrés cortisol están asociados con las alergias. Nuestro estudio ha descubierto que los niños con niveles bajos de cortisol en la saliva tienen una menor prevalencia de alergias durante los primeros dos meses de vida, en comparación con otros niños», asevera.
Estos científicos habían descrito antes un vínculo entre una menor prevalencia de alergias en los escolares y el estilo de vida saludable. Según Stenius, «ahora han visto el mismo vínculo en niños de familias con estilo de vida saludable y aquellos con niveles relativamente bajos de cortisol». Los investigadores creen que factores relacionados con la regulación del estrés podrían influenciar también el desarrollo de alergias en los niños, por lo que ahora seguirán a los niños desde el periodo neonatal y hasta la infancia.
http://www.abc.es
Dormir cinco o menos horas al día casi duplica el riesgo de ser un adulto obeso
El 23% de la población española de más de 18 años tiene obesidad, enfermedad que está presente en el 35% de los mayores de 65 años. Junto a la disminución de la calidad de vida que comporta, aumenta también el riesgo de otras enfermedades como diabetes tipo 2, hipertensión arteria, etc.. Asimismo, la falta de horas de sueño es también una situación cada vez más frecuente en nuestra sociedad, y afecta ya a millones de personas en el mundo occidental. Según Javier Salvador, presidente de la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN), «en la última década se ha puesto en evidencia la existencia de una estrecha correlación entre dormir pocas horas y un mayor riesgo de ser obeso. Es por ello que para prevenir el desarrollo de obesidad en nuestra sociedad, así como para intentar que las personas obesas pierdan peso, junto a los obligados cambios del estilo de vida (alimentación y ejercicio), es necesario dormir al menos 7-8 horas diarias».
Numerosos estudios sugieren una estrecha relación entre las horas de sueño y la presencia de obesidad en niños, adultos y gente mayor. «Se ha constatado que los niños obesos duermen menos que aquellos niños que tienen normopeso», explica Felipe Casanueva, presidente de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO). «En España, los niños duermen una media de menos de ocho horas al día, algo insuficiente y que, además, provoca otros hábitos perjudiciales con repercusión negativa en el incremento del peso corporal, como es no desayunar».
Al contrario, los niños que más duermen durante sus primeros 11 años de vida tienen un menor riesgo de ser obesos en la edad adulta, independientemente del sexo, las horas que pasan viendo la televisión, la situación socioeconómica de los padres, o la actividad física que realicen. Según Albert Lecube, de la SEEN, «actualmente se considera que en los niños, dormir 5 o menos horas casi duplica el riesgo de ser un adulto obeso».
Menos de 5 horas
«En relación a los adultos -explica Lecube-, en un estudio realizado en 68,183 mujeres adultas seguidas a lo largo de 16 años, aquellas que dormían 5 o menos horas no solo pesaban 2,5 kg más al inicio del estudio, sino que también ganaron una media de 4,3 Kg más en comparación con las que dormían 7 o más horas. No solo eso, sino que las mujeres con 5 o menos horas de sueño tuvieron un 32% más de posibilidades de ganar hasta 15 kg que las que dormían 7 o más horas a lo largo del estudio». Otros estudios muestran resultados similares también en los hombres y en gente mayor.
Junto a las horas de sueño, Casanueva añade que también es fundamental tener una buena calidad del sueño: «En España sufrimos una de las mayores contaminaciones lumínicas y de ruido del mundo, lo que también incide en el aumento del peso».
Falta de sueño y hormonas
La falta de sueño conlleva un aumento de todas las hormonas que incitan al apetito, «y a la ingesta precisamente de alimentos ricos en grasa y azúcares», afirma Casanueva. Sin embargo, una sola hora de diferencia en la duración del sueño por sí sola es capaz de poner en marcha mecanismos que nos ayudarán a mantener nuestro peso. «Entre ellos -explica Salvador-, cabe destacar el papel de dos hormonas relacionadas con el apetito y que se modifican con las horas de sueño como son la leptina, que inhibe la sensación de hambre, y la ghrelina, que estimula el apetito». Así, a menor tiempo de sueño, las concentraciones de leptina disminuyen y aumentan las de ghrelina, o lo que es igual, cuanto menos dormimos más queremos comer.
Dormir al menos 8 horas diarias es una más de las actitudes que deben adoptarse para intentar conseguir y mantener un peso adecuado. En palabras de Lecube, «recientemente se ha comprobado por primera vez que un aumento en el número de horas de sueño modifica el peso corporal. En concreto, durante un periodo de 6 años, aumentar las horas de sueño de 6 o menos hasta 7-8 horas, se acompaña de un menor aumento del Índice de Masa Corporal y de una menor acumulación de grasa corporal».
Pandemia mundial
La obesidad afecta a 150 millones de adultos y 15 millones de niños en Europa, es decir, al 20% de la población adulta y al 10% de la población infantil de nuestro continente. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) se prevé que para el 2015 un total de 41 millones de personas fallecerán en el mundo de enfermedades crónicas a consecuencia de una alimentación inadecuada, consumo de tabaco y falta de actividad física. «Se trata de un problema de salud pública de primer orden, que se asocia a una gran comorbilidad y coste sociosanitario. Favorece la aparición de muchas enfermedades, siendo éstas más frecuentes que en las personas con peso normal», afirma el presidente de la SEEN. Así, diabetes, hipertensión arterial, hiperlipemia, colelitiasis y apnea del sueño aparecen 3 veces más en las personas con obesidad, mientras que la enfermedad coronaria, la artrosis y la gota se dan de dos a tres veces más.
http://www.abc.es
jueves, 1 de diciembre de 2011
Los niños y el ordenador
A pesar de los mitos, no hay nada malo con que tu hijo juegue con el ordenador o bien que mire algo de televisión. El problema es cuando pasa largas horas mirando las pantallas de estos dispositivos.
Hoy día es casi imposible pedirle a un niño que no se sienta interesado en ver TV o en usar el ordenador y es por eso que más que prohibirle hacer uso de estos aparatos lo mejor es enseñarles a usarlos correctamente. En el caso del ordenador, es difícil saber cual es el mejor momento para un primer acercamiento aunque se recomienda a que el niño tenga al menos 9 meses de edad pues para disfrutar de él primero deben desarrollar su visión completamente y esto no sucede sino hasta los seis meses.
También tendrán que sentarse por sus propios medios, algo que ocurre entre los seis y los ocho meses, y tener la suficiente capacidad de atención como para seguir las imágenes.
Si bien a los 9 meses, el bebé puede comenzar a disfrutar lo que sucede en la pantalla del ordenador lo mejor es esperar a que el niño muestre interés en el dispositivo. Es fácil advertir cuando siente interés pues sonreirá, intentará tocar las teclas, mirará la pantalla o estará atento cuando tú estás usando el ordenador.
Y cuando finalmente decidas que es momento de su primer contacto, comparte el momento con él y elige actividades e imágenes diseñadas para ellos.
http://www.crecebebe.com
Como limpiar los dientes de los niños
A partir del año de vida, el pediatra recomendará que los niños comiencen a cepillarse los dientes. En un primer momento, sólo será para que incorporen el hábito aunque luego se transformará en parte de su higiene, a medida que come más alimentos.
La forma en al que debemos limpiar sus dientes es similar a la de los adultos aunque en lugar de usar pasta dentífrica sólo usaremos agua del grifo. A medida que el niño crece puede incorporarse una pasta dental infantil.
Habrá que utilizar un cepillo infantil pues sus cerdas son muy suaves y pasarlo por la superficie anterior y posterior de los dientes. También habrá que cepillar su lengua para eliminar las bacterias causantes del mal aliento.
Lo mejor será lavar sus dientes dos veces al día y desechar el cepillo cuando las cerdas comiencen a doblarse.
http://www.crecebebe.com
Los niños pueden deprimirse
Aunque a los padres les parezca extraño, los niños también pueden deprimirse y sentirse angustiados. Una pérdida importante o un acontecimiento traumático pueden provocar un cambio en la conducta de un chico del mismo modo que en un adulto. Por eso, preste atención si observa que su hijo tiene ciertos cambios bruscos en su comportamiento, como dejar repentinamente de realizar las actividades que le eran placenteras, o si está desmotivado, con poca energía, triste, con irritabilidad, baja autoestima y culpabilidad.
Si percibe alguna de estas actitudes y están acompañadas por quejas de molestias físicas sin haber una causa o enfermedad, deberá acudir de inmediato a un especialista (psicólogo o psiquiatra infantil) para que realice una valoración y diagnóstico.
Para esto, debe incluirse una evaluación psicológica. A veces se trata solo de “bajones” que no revisten gravedad y se solucionan con mucho amor y el transcurrir del tiempo, pero más vale prevenir que curar.
http://www.google.com.pe
miércoles, 23 de noviembre de 2011
Los bebés y las alergias a las mascotas
-Los niños que viven con perros y gatos son menos propensos a desarrollar alergias a dichos animales más adelante en la vida, pero sólo si el animal está bajo el mismo techo mientras el niño aún es un bebé, sugirió un nuevo estudio.
En comparación con los bebés que nacen en hogares libres de gatos, los que crecieron con éstos tenían aproximadamente la mitad de probabilidades de ser alérgicos a ellos en su adolescencia, según el estudio citado por Health.com.
Crecer alrededor de un perro también redujo el riesgo de alergias a los perros para los niños, pero no para las niñas, un hallazgo que dejó a los investigadores desconcertados.
La exposición a las mascotas en cualquier momento después del primer año de vida pareció no tener ningún efecto sobre el riesgo de alergia, sin embargo, eso indica que el tiempo puede ser esencial en lo que se refiere a la prevención de alergias.
Pese a que no es posible saberlo con seguridad, los investigadores sospechan que la exposición temprana a alérgenos de mascotas y bacterias relacionadas con éstas fortalece el sistema inmunológico, acostumbra el cuerpo a los alérgenos y ayuda al niño a desarrollar una inmunidad natural.
“La suciedad es buena”, dijo a Health la investigadora principal, doctora Ganesa Wegienka, al resumir la teoría. “Tu sistema inmunológico, si está ocupado con la exposición desde el principio, se aleja del perfil inmune alérgico”.
-Éste no es el primer estudio que encuentra que tener un animal doméstico puede proteger a los niños de las alergias, pero es el primero en seguir a los niños hasta los 18 años.
-Estudios anteriores han tenido resultados mixtos –algunos incluso han relacionado la exposición a las mascotas durante la infancia al aumento en el riesgo de alergias– así que es demasiado pronto para recomendar tener un perro o gato sólo para evitar las alergias en tu bebé, dijo David Nash, médico y director clínico de alergia e inmunología en el Hospital Infantil de Pittsburgh, citado por Health.
“Al final, probablemente encontrarás que existen periodos de oportunidad para la exposición a los alérgenos y para algunas personas va a tener un efecto protector”, dijo el Dr. Nash, quien no estuvo involucrado en el nuevo estudio. “Pero estamos muy lejos de saber para quién resulta protector y cuándo es el periodo óptimo”.
De la misma manera, no regales a tu querida mascota familiar porque te preocupa que el animal provoque alergias.
“Yo no me desharía de mi perro si tuviera un hijo”, dijo Wegienka, epidemióloga en el departamento de ciencias de salud pública del Hospital Henry Ford, en Detroit. “No existe evidencia de que uno debe deshacerse de un perro o de un gato”.
Aún más, es posible que otros factores además de tener un perro o un gato en casa influyeran sobre el riesgo de alergia de los participantes del estudio.
Además, cuando los niños cumplieron 18 años, los investigadores tomaron muestras de sangre y los examinaron para detectar ciertas proteínas del sistema inmune (conocidas como anticuerpos) que combaten los alérgenos de gatos y perros.
Los adolescentes que vivieron con un gato durante su primer año de vida tenían un riesgo 48% menor de alergia a los gatos que sus compañeros, y los adolescentes que vivieron con un perro tuvieron un riesgo 50% menor de alergia.
Los autores sugieren que en las niñas no puede desarrollarse de la misma inmunidad que los niños, tal vez porque interactuaron de forma distinta con los perros que los bebés varones, pero eso es sólo una conjetura, indicó Health.
http://mexico.cnn.com/
Diarrea en los bebes
-La diarrea consiste en una constante perdida de líquidos a través de las heces, esto es causado generalmente debido a bacterias o virus en el intestino, lo que trae como consecuencia una inflamación y el aparato digestivo ya no puede absorber el agua de los alimentos y se elimina junto con las heces.
-Por otro lado, la causa también puede ser la sensibilidad a algunos alimentos, antibióticos y/o el consumo excesivo de frutas.
-Por lo general la diarrea no es una enfermedad grave, así que mamis no se alarmen, el peligro de la diarrea es la deshidratación , el peque no debe dejar de comer, sigue dándole leche materna, es el mejor alimento que le puedes brindar,asimismo dale suero oral cada hora. Puedes hacer suero casero con 1 litro de agua hervida y reposada a la que le agregas 8 cucharadas de azúcar y una cucharadita de sal.
Recuerda que es un peque, no puedes darle todo el liquido de golpe, hazlo en pequeñas cantidades para que no vomite.
-Es importante que consultes con el pediatra si la diarrea presenta complicaciones como:
Diarrea con sangrado
Diarrea persistente durante dos o mas días
Peque menos activo de lo normal
Llanto con pocas lagrimas o ausencia de estas
Boca ligeramente reseca
La higiene es primordial para prevenir la diarrea, tienes que lavar muy bien todo y estar atenta por si el peque se lleva algún objeto sucio a la boca; por otro lado los estómagos de los peques menores de 1 año son más delicados pues están en formación.
Sigue las indicaciones y no te alarmes, es algo totalmente normal, pero debes estar alerta, no olvides consultar con tu pediatra.
http://www.guiapeques.com
-Por lo general la diarrea no es una enfermedad grave, así que mamis no se alarmen, el peligro de la diarrea es la deshidratación , el peque no debe dejar de comer, sigue dándole leche materna, es el mejor alimento que le puedes brindar,asimismo dale suero oral cada hora. Puedes hacer suero casero con 1 litro de agua hervida y reposada a la que le agregas 8 cucharadas de azúcar y una cucharadita de sal.
Recuerda que es un peque, no puedes darle todo el liquido de golpe, hazlo en pequeñas cantidades para que no vomite.
-Es importante que consultes con el pediatra si la diarrea presenta complicaciones como:
Diarrea con sangrado
Diarrea persistente durante dos o mas días
Peque menos activo de lo normal
Llanto con pocas lagrimas o ausencia de estas
Boca ligeramente reseca
La higiene es primordial para prevenir la diarrea, tienes que lavar muy bien todo y estar atenta por si el peque se lleva algún objeto sucio a la boca; por otro lado los estómagos de los peques menores de 1 año son más delicados pues están en formación.
Sigue las indicaciones y no te alarmes, es algo totalmente normal, pero debes estar alerta, no olvides consultar con tu pediatra.
http://www.guiapeques.com
viernes, 11 de noviembre de 2011
¿Tu hijo necesita gafas?
Si tu hijo guiña los ojos cuando mira la tele o se acerca mucho al papel cuando pinta, es posible que tenga mal la vista. Llévale al oculista para confirmarlo.
a vista es fundamental en el desarrollo socio-educativo de los primeros años de vida; aproximadamente el 80% del aprendizaje del niño menor de 12 años llega a través de este sentido.
Por eso, comprobar la salud visual del pequeño y ofrecerle la corrección adecuada, en caso de necesitarla, es muy importante.
Además, no hay que olvidar que parte del desarrollo visual tiene lugar antes de los 7 años y que la plasticidad del cerebro en esta etapa facilita la asimilación de los cambios en la visión; es, pues, el momento perfecto para que el peque se adapte a llevar gafas.
Cuidar la alimentación también es esencial en estos años: ofrecer al niño una dieta rica en frutas y verduras le aportará vitaminas y minerales necesarios para un correcto desarrollo visual.
Por otro lado, hay que preservar los ojos infantiles de los rayos solares con gafas de sol de calidad o con viseras. Según el último informe sobre salud visual de Transitions Optical, mientras que el cristalino de un adulto de 30 años deja pasar el 30% de la radiación UV, el de un menor de 10 años deja pasar más del 75%; por esta razón hay que proteger los ojos de los más pequeños, incluso en días nublados (el 90% de las radiaciones nocivas traspasan las nubes y llegan a nosotros).
VISITAS AL OFTALMÓLOGO
Salvo que existan antecedentes en la familia que aconsejen realizar un control temprano o que se aprecie algún problema visual en los primeros meses de vida, se recomienda que el niño vaya al oftalmólogo una vez al año a partir de los 3 años.
El examen oftalmológico suele durar unos 20 minutos y en ocasiones requiere la utilización de gotas para la dilatación de la pupila. Los niños pequeños que todavía no saben las letras harán un examen ocular adaptado a sus conocimientos (colores, figuras, puntos, etc.)
También hay exámenes pasivos, en los que no se precisa la colaboración del pequeño. Es importante tener muy presente que los problemas oculares no detectados a tiempo pueden ser una causa de fracaso escolar.
http://www.crecerfeliz.es
¿Tu hijo ya tiene memoria?
Todo lo que vive tu pequeño ahora formará parte de los recuerdos de su infancia de algún modo, aunque sea incapaz de acordarse de detalles concretos y específicos. Descubre cómo funciona su memoria.
Seguro que tu hijo ya te cuenta, a su manera, algo que vivió hace unos días o te recuerda algún detalle que tú habías olvidado. También sabe perfectamente quién de tus vecinos le dio un caramelo y dónde vive el perro que no para de ladrar. No obstante, estos recuerdos no quedarán guardados en su memoria para siempre.
EL PAPEL DEL LENGUAJE
La causa más probable de la amnesia infantil (perder los recuerdos de los tres primeros años) radica en que la capacidad lingüística aún es muy limitada y el lenguaje juega un papel básico para recordar experiencias.
Gracias al lenguaje el niño puede distinguir entre hoy y mañana, entre antes y después, y el sentido del tiempo resulta imprescindible para guardar las vivencias en la mente de un modo ordenado y cronológico. Si no se hace así, se van olvidando.
Desde que el niño se suelta a hablar va archivando los acontecimientos en su memoria en dos “ficheros” distintos:
-En uno guarda los hechos cotidianos, como las cenas en familia, el ratito que pasa en la cama grande con los papás... Todas estas vivencias se fusionarán en un solo recuerdo; es decir, el pequeño no se acordará específicamente del día de su segundo cumpleaños, ni tampoco del tercero, pero sí tendrá un bonito recuerdo global de estas fiestas. Y lo mismo ocurre con las visitas a casa de los abuelos, las salidas al campo, los veraneos...
En el otro “fichero” almacena las vivencias excepcionales: el día que nació su hermanito, la visita al trabajo de mamá, la primera vez que se quedó a dormir en casa de sus primos... También se acordará de esa vez que se cayó del columpio por no agarrarse, lo que disminuirá el riesgo de que vuelva a pasarle en el futuro.
BUENAS EXPERIENCIAS
Ahora que ya sabes cómo funciona la memoria de tu hijo, ponte manos a la obra para aumentar sus recuerdos positivos. Estas pautas te servirán:
Procura incluir en tu vida cotidiana costumbres y rutinas que le resulten agradables, como el cuento de antes de dormir o el ratito en el parque después de salir del colegio.
Hacer excursiones los fines de semana y pasad las vacaciones en familia. Él se sentirá feliz jugando a sus anchas y, sobre todo, disfrutando de tu compañía y de la del papá.
Hojea con él vuestro álbum familiar. Este entretenimiento le ayudará a mantener vivos sus recuerdos.
También es recomendable que reflexiones sobre tus propios recuerdos: las tartas que te hacía tu madre, las canciones que bailabas con tus primos... Éstos te inspirarán para proporcionar a tu hijo recuerdos igual de positivos que los tuyos... ¡o incluso más!
Dos formas de recordar
En los primeros dos años sólo existe un tipo de memoria, la implícita, que se da a nivel inconsciente. Por ejemplo, el bebé mira a su mamá cuando le da las tomas y así asocia su cara con una sensación agradable en el estómago.
Una vez que el pequeño domina el lenguaje aparece la memoria explícita, gracias a la cual el niño almacena vivencias de modo consciente. Su cerebro funciona como un archivo clasificador en el que guarda olores, sabores, imágenes, palabras... A partir de entonces los dos tipos de memoria trabajan conjuntamente.
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Educa a tu hijo para que no mienta
Los niños más mayorcitos usan la mentira de forma más elaborada que los más pequeños y, seguramente, más de una vez logran engañarnos diciéndonos que han hecho los deberes para poder salir a jugar o ver la televisión.
Gracias a la mentira obtienen un beneficio que siendo sinceros no conseguirían. La idea es hacerles comprender, cuanto antes, que ir con la verdad por delante es siempre ventajoso, ya que más tarde o más temprano la mentira tiene consecuencias contra él mismo.
Cómo potenciar la honestidad y la sinceridad en los niños
A nosotros nos podrán engañar una o dos veces, pero no más, porque finalmente caerán víctimas de nuestra continua sospecha. Quizá premiar su reconocimiento de la realidad ayudará a que en el futuro no acudan al recurso de la mentira. Ya en edad escolar, me parece fundamental potenciar la honestidad y decir la verdad aunque nos cueste, porque muchas veces otros pagan el pato de nuestras mentiras y, a la larga, nos acaba repercutiendo y afectando más que si hubiéramos dicho la verdad.
Es frecuente que los niños mientan por la presión social, por destacar entre sus iguales o por evadirse de una situación incómoda o castigo, así que debemos hacerles saber por qué no deben hacerlo. Hay que hacerles entender que lo fácil no siempre es la solución, si el niño reconoce su trastada y pide perdón, no hay juez que no tenga clemencia, por la nobleza y la humildad que supone esta decisión.
Cuentos que educan contra la mentira
Yo siempre les cuento la conocida y útil historia de Pedro y el lobo, que mentía tantas veces para gastar una broma a los demás pastores, que acabó consiguiendo que nadie le creyera en el momento decisivo en el que necesita de la ayuda de los demás. Ahora mi hijo mayor, se la cuenta a los pequeños para que no mientan y les dice "todos nos equivocamos alguna vez y hay que decir la verdad" porque una vez que nos creamos una mala fama, da igual lo que hagamos para evitarla. Conocida por todos es la historia de Pinocho, al cual le crece la nariz más y más cuando vuelve a decir una nueva mentira.
Es muy útil para enseñar a los niños las consecuencias de una mentira, ya que una mentira llama a otra hasta hacerse un ovillo gigantesco, difícil de desenredar. Procuremos también no emplear nosotros la mentira, porque la mentira en los niños a veces es una conducta aprendida de los adultos que la emplean fundamentalmente para ocultar algo con toda normalidad, como por ejemplo que digas que has llegado tarde porque se te ha roto el coche, cuando realmente tu hijo sabe que has salido tarde. No busques que él sea cómplice de una falsa coartada o de tus mentirijillas por inocentes que éstas puedan ser.
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viernes, 4 de noviembre de 2011
Aseguran que los niños deberían dormir con sus madres hasta los 3 años
-Desde siempre ha habido una gran cantidad de opiniones en relación al modo en el que debe dormir el bebé, tanto en lo referente a su posición, el sitio, las horas o por ejemplo si deben o no compartir la habitación o inclusive, compartir la cama con sus padres.
-Mientras muchos pediatras concuerdan en que la forma más segura para el descanso del niño es en una cuna, solo, boca arriba, sin mantas ni almohada, y en un colchón duro, un nuevo concepto sale a la luz gracias a un pediatra sudafricano que rescata el descanso junto a la madre de los más pequeños, asegurando que si los bebés duermen con su mamá hasta por lo menos los tres años de vida, se estará ganando tanto en salud como en buena conducta de miras al futuro.
-El consejo ha resultado sumamente controversial, la información se debe al médico Nils Bergman, de la Universidad de Cape Town, un profesional que asegura que si los bebés duermen cerca del pecho de su mamá, lo hacen mucho mejor que cuando están solos en sus cunas, por lo que crecen sin situaciones de estrés o de desapego y angustia.
-Los niños que duermen solos, según el pediatra, tienden a desarrollar mayores posibilidades de tener luego problemas de mala conducta y un mal desarrollo cerebral, por lo que recomienda de forma específica que los pequeños duerman en el pecho de su mamá durante sus primeras semanas de vida y que luego duerman hasta los 3 años compartiendo la misma cama, con ella o con ambos padres.
-Según el doctor el corazón de los niños que duermen solos tienen el triple de estrés y de desgaste en comparación a los de los niños que duermen con sus madres, además asegura que la separación al dormir afecta notablemente el desarrollo emocional del niño lo que lo puede llevar a tener problemas de conducta, emotivos, sociales y de promiscuidad.
-Muchos otros profesionales desalientan a los padres de dormir con sus bebés por riesgos de sofocarlos o aplastarlos durante la noche, otros en cambio lo permiten durante los primeros meses siempre y cuando los padres no tomen alcohol, no fumen, no usen drogas, no sean obesos, ni se encuentren demasiado cansados como para no notar si el bebé está en peligro
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Balones gástricos en niños de 12 años de edad
-Como sabemos, el sobrepeso y la obesidad infantil alcanzan cifras espectaculares, la dieta y el estilo de vida de las nuevas generaciones han propiciado que el índice de niños que sufren estos problemas se dispare. Hay un grupo de niños que superan valores y padecen obesidad mórbida, se trata de un tipo de obesidad asociada a un elevado índice de masa corporal y que es la forma más extrema del exceso de peso. Los problemas asociados son severos, reducción significativa de la esperanza de vida, discapacidad, minusvalía, etc. Una solución que van a adoptar en el Sheffield Children’s Hospital (NHS, Reino Unido), es colocar balones gástricos en niños de 12 años de edad.
-En total se colocarán 10 balones gástricos o balones intragástricos, como indica su nombre, se trata de un balón fabricado en silicona que se coloca en el interior del estómago a través de una endoscopia, su finalidad es provocar saciedad y disminuir la cantidad de alimento que ingieren los niños para conseguir una reducción del peso corporal. Hasta la fecha se había constatado la efectividad de los balones gástricos en personas adultas, pero no existen muchos estudios que determinen los resultados en los niños. Consideran que el organismo de los niños reaccionará igual que el de los adultos, una vez colocado el balón, se logra engañar al cuerpo durante unos meses con una reducción considerable de peso, pasados 5 meses, el organismo reconoce el estímulo falso (balón) y la reducción de peso se ralentiza. El balón se retira y al cabo de dos meses se vuelve a colocar, todo el proceso puede durar aproximadamente un año antes de retirarlo definitivamente.
-En el Reino Unido se colocarán balones gástricos en niños de 12 años de edad que sufran obesidad mórbida y deberán reunir una serie de condiciones, suponemos que los resultados serán de gran utilidad y ampliarán la información existente sobre el uso de balones gástricos en la infancia. Pero tal y como lo explican en la publicación digital The Sun, se podría interpretar que se trata de un experimento o estudio, aunque no creemos que esa sea la finalidad, sino la de ayudar a los niños con obesidad mórbida a adelgazar, mejorar su calidad y esperanza de vida. Los niños que adelgacen comprenderán por qué es recomendable realizar un estilo de vida saludable, se trata de un antes y un después que les servirá de gran ayuda.
Los especialistas indican que esta no es una solución rápida y que durante el tiempo que tengan el balón, recibirán consejos y apoyo para poder realizar la transición y llevar una vida saludable. Los niños serán seleccionados a través de los centros hospitalarios y los programas de control de peso, dependiendo de los resultados, el procedimiento podría realizarse en otros centros hospitalarios del Reino Unido. Como nota informativa, es interesante destacar que un 33% de las niñas y un 25% de los niños del Reino Unido con edades comprendidas entre los 2 y los 19 años sufren sobrepeso u obesidad, la búsqueda de soluciones es una tónica constante, pero los casos se incrementan año tras año.
No tardaremos mucho en conocer nuevas noticias sobre el procedimiento, en nuestra opinión lo recomendable sería no llegar a este extremo, y educar nutricionalmente a los niños desde muy pequeños.
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Colesterol Infantil
Al igual que la hipertensión, el colesterol era hasta no hace mucho una afección exclusivamente de adultos. O al menos nunca se había evaluado el colesterol infantil.
Sin embargo, existen avances médicos en torno al hecho que confirma que los niños pueden padecer también de colesterol elevado, así como de sus efectos en relación a las enfermedades cardiovasculares en la edad adulta.
Las causas de colesterol infantil son muchas y atienden a múltiples factores, entre los que destacan un estilo de vida sedentario –impuesto por el tipo de vida, así como una alimentación deficiente basada en comida alta en grasas y azúcares, como causas principales de un aumento de colesterol en la infancia.
Si bien es cierto que el colesterol ejerce un papel fundamental en nuestra salud por su naturaleza equilibradora de la membrana celular, existe otro tipo de colesterol conocido comúnmente como colesterol malo, que si presenta niveles elevados, puede ser nocivo para la salud. En los niños, se considera colesterol elevado cuando está por encima de los 200 MG /DC, siendo su nivel óptimo inferior a 175.
Los peligros del colesterol infantil
Uno de los principales riesgos a los que se someten los niños con colesterol elevado es que ésta es una afección silenciosa, que va deteriorando el organismo y pone al niño en riesgo de padecer enfermedades del aparato cardiovascular en la edad adulta. Aunque no se ha podido establecer una relación entre el colesterol alto en la infancia y en la edad adulta, lo cierto es que cuanto antes se diagnostique el problema y se ponga freno al mismo, menores serán las posibilidades de desarrollar un problema de colesterol alto en la edad adulta.
Recomendaciones para prevenir o reducir los niveles de colesterol infantil
Como decíamos, son los niños sedentarios y con sobrepeso los más expuestos a padecer colesterol infantil alto. Por este motivo, es recomendable que lleven una dieta saludable y equilibrada, en la que se elimine o reduzca la ingesta de grasas saturadas siguiendo las siguientes pautas:
Aumento del consumo de verduras y frutas, idealmente frescas.
Reducción del consumo de carnes rojas y aumento de la ingesta de pescado.
Asegurarse que el niño sigue un plan de ejercicios deportivos acorde a su edad y poner freno al sobrepeso.
Como recomendaciones finales, destacar que ha sido la ingesta de la denominada “comida basura” la que, de la mano del aumento de sobrepeso infantil, ha traído a la vida de los niños, afecciones eminentemente de la edad adulta como la hipertensión, la diabetes y el colesterol. Cuidemos a nuestros niños.
jueves, 13 de octubre de 2011
Cómo actuar frente al bebé
El bebé es parte de la familia, está presente con su personalidad, y comparte lo que pasa en la casa. Por lo tanto, ya no se puede actuar como si no estuviese; siempre hay que tenerlo en cuenta. El mito que supone la impermeabilidad del bebé a los asuntos de los adultos es el causante de muchos errores y conductas inadecuadas de los padres.
O lo hacen participar demasiado de las circunstancias fa miliares (agresiones, amor, preocupaciones), porque supuestamente no entiende, entonces nada se le oculta. O lo tratan como si no perteneciera al ámbito familiar, lo dejan al margen de los acontecimientos, y no lo preparan para los hechos importantes (mudanza, nuevo embarazo, separación). Así, la nueva sitúación se le impone al bebé abruptamente sin aviso previo, lo que puede producirle sensación de desamparo, y dejarle “agujeros” en su historia.
Y atención a las señales, gestos, medias palabras, con los que algunos padres se transmiten información prohibida para el chiquito. El “huele” algo extraño en el ambiente, sospecha el ocultamiento y adquiere desconfianza. Su radar funciona a las mil maravillas.
Ahora bien, cuando decimos que el niño comprende, no estamos afirmando que esa comprensión sea la misma que la del adulto, y que traduzca como él las palabras, los gestos, los actos. El bebé percibe, sobre todo en los primeros meses, a nivel corporal, y responde también corporalmente.
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